lunes, 4 de octubre de 2010

El lado oscuro del corazón (1).

Una película extraña, maldita, poética, de una plasticidad aterradora; pero que se ha convertido en una de mis favoritas porque me lleva volando al año 89, cuando yo me moví por esas dos ciudades -elegantes y cutres simultáneamente- que son Buenos Aires y Montevideo.

Oliverio, un poeta bohemio, recorre Buenos Aires -solo o con sus amigos-, acosado por la muerte (una seductora Nacha Guevara), buscando a una mujer capaz de "volar". Los textos de Mario Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo, intercalados con gusto, lo hacen un film interesante, intenso y liberador. En el transcurso de la película, la poesía se ve entremezclada con los lugares más espesos de la cotidianeidad artística argentina y uruguaya. Desde el asadito en un "carrito" de la Costanera porteña, hasta los maltrechos bares y tugurios de Buenos Aires y Montevideo.

"Una fábula sobre la vida y la muerte, que luchan bajo la Cruz del Sur: una metáfora sobre los sentimientos y el sexo, un romance de ángeles heridos, la historia de una cenicienta de cabaret y un príncipe loco, la confirmación de que, aún heridos, los que ganan son siempre los que se animan a dar". Así resume su director, Eliseo Subiela, el argumento de la película.



Aquí os adjunto un PDF interesante que contiene alguno de los poemas que se recitan.

http://www.armandoacosta.com/download/el_lado_oscuro_del_corazon.pdf


Un par de vídeos con fragmentos "cumbre" del film. En días sucesivos iré incluyendo más.









De mi Buenos Aires querido hablaré largamente en estos cuadernos. Sólo quiero hacer aquí un pequeño homenaje a Montevideo, la capital uruguaya, una ciudad de supervivientes, con mucha personalidad, y que se me antoja muy literaria.
Esa chimenea que aparece en ambos vídeos es uno de mis lugares favoritos para relajarme contemplando el Río de la Plata, el río más ancho del mundo. Ocho horas tardaba cada noche el vapor de la carrera, ese barco de herrumbre que tanto utiliza Oliverio en la película, y que me llevaba de Buenos Aires a Montevideo. Historias de amor pasional, de amor clandestino, de esperanzas y de desesperanzas, de alcohol, juego y sexo, y de novela negra, se gestaban cada noche de luna y bruma en esa travesía en un recorrido de ida y vuelta; cuando el Río de la Plata -el río de color león; el río de color de mierda, que dice mi amigo Quimetis- se torna lechoso bajo la luz selenita . Hoy, modernos fast ferrys cruzan el río en pocas horas. Pero se ha muerto casi toda la literatura.

Todas las fotos son de Montevideo.













Mercado del Puerto




Mercado del Puerto








Feria de Tristán Narvaja














Conseguí buen precio y me la llevé.





Bajando hacia el Río de la Plata.









El Río de la Plata.




Todas las fotos de esta entrada están realizadas por Antonio Vela y cuentan con su correspondiente copyright. Está prohibida su reproducción en cualquier medio sin la autorización expresa del autor.






1 comentario:

woman on line dijo...

como te lo trabajas amigo. Eres un crack. beso marinado